miércoles, 7 de noviembre de 2007

::¿Derechos Económicos, Sociales y Culturales?::

Miles de millones de mujeres, hombres, niños y niñas sufren un nivel de privación que desvirtúa su derecho a vivir con dignidad. Y, sin embargo nunca ha habido más riqueza en el mundo. El hambre, la falta de vivienda y las enfermedades prevenibles no son problemas sociales inevitables ni la mera consecuencia de desastres naturales: son una vergüenza para los derechos humanos.

Incluso en los países ricos hay personas que no tienen acceso a la educación, la atención médica y la vivienda. Los gobiernos aducen con frecuencia falta de recursos, pero de hecho hay muchas personas que sufren una discriminación sistemática, y las que están en los márgenes de las sociedad a menudo son completamente pasadas por alto.

La comunidad internacional se ha mantenido al margen mientras los gobiernos hacían caso omiso de los derechos humanos de millones de personas. Las instituciones financieras internacionales han impuesto a los países condiciones que han provocado una reducción del acceso de los sectores pobres a la educación y la atención médica. Entretanto, los proyectos de desarrollo a gran escala han causado un problema generalizado de falta de vivienda.

Los gobiernos de muchos países no regulan a las empresas para garantizar que cumplan sus responsabilidades de derechos humanos, y permiten que la contaminación ambiental y la explotación extrema continúen sin control.

Las violaciones de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales no son una cuestión de recursos inadecuados, sino de políticas.


¿Qué son los derechos económicos, sociales y culturales?

Todos los seres humanos deben gozar de ciertos derechos básicos. Además de los derechos civiles y políticos, como el derecho a no ser torturado, entre estos derechos básicos hay derechos económicos, sociales y culturales tales como:
  • Los derechos en el trabajo, en concreto el derecho a unas condiciones de empleo justas y quitativas, a gozar de protección contra el trabajo forzado u obligatorio, y a formar sindicatos y afiliarse a ellos;

  • El derecho a la educación, que supone garantizar que la enseñanza primaria es gratuita y obligatoria y que la educación es accesible, aceptable y adaptada al individuo;

  • La promoción y protección de los derechos culturales, en particular los de minorías y pueblos indígenas;


  • El derecho a la salud, es decir, el derecho al disfrute del más alto nivel posible de salud física y mental, incluido el derecho a unas condiciones de vida saludables y a las igualdad de acceso a la atención médica;

  • El derecho a una vivienda adecuada, que incluye la protección frente al desalojo forzoso y el acceso a una vivienda asequible, habitable y culturalmente adecuada;



  • El derecho a la alimentación, que supone el derecho a no pasar hambre y a tener acceso en todo momento a la alimentación adecuada o los medios para obtenerla;



  • El derecho al agua, es decir, el derecho a contar con agua suficiente, a precio acequible, físicamente accesible, segura y de calidad aceptable para usos personales y domésticos.

¿Quién es el responsable?

Los estados (los gobiernos nacionales) son los primeros responsables de hacer de los derechos humanos una realidad. Los gobiernos deben respetar los derechos humanos de las personas, es decir, no deben violarlos. Deben proteger esos derechos humanos, garantizando que otras personas u organismos no cometen abusos contra ellos. Y deben satisfacerlos haciéndolos realidad en la práctica.

Los gobiernos tienen recursos muy diferentes. El derecho internacional admite el hecho de que la plena realización de los derechos económicos, sociales y culturales sólo pueda lograrse progresivamente con el tiempo. Sin embargo, la obligación de los gobiernos de respetar y proteger estos derechos y de garantizar que no hay discriminación es inmediata. La falta de recursos no es excusa.

Aunque los gobiernos pueden necesitar tiempo para hacer realidad los derechos económicos, sociales y culturales, esto no implica que no puedan hacer nada. Deben tomar medidas para satisfacerlos. Como primer paso, deben dar prioridad a las "obligaciones mínimas" o nivel esencial mínimo de cada uno de los derechos. En lo que se refiere al derecho a la educación, por ejemplo, las obligaciones mínimas incluyen el derecho a una educación primaria gratuita. Los gobiernos no deben discriminar en sus leyes, políticas o prácticas y deben dar prioridad a los más vulnerables al asignar recursos.

Cuando actúan más allá de sus fronteras, los Estados también tienen la obligación de respetar, proteger y satisfacer los derechos económicos, sociales y culturales. Esta obligación se extiende las medidas que toman a través de organizaciones intergubernamentales, como el Banco Mundial. Como señala la Declaración Universal de Derechos Humanos "tanto los individuos como las instituciones" tienen responsabilidades en materia de derechos humanos. Las empresas desempeñan un papel cada vez más importante en la realización o negación de los derechos humanos. Amnistía Internacional está comprometida con la labor de hacer que las empresas rindan cuentas en los casos en que sus acciones tienen como consecuencia violaciones de derechos humanos.



::::AMNISTÍA INTERNACIONAL SE UNE A LOS ACTIVISTAS EN FAVOR DE LOS DERECHOS ECONÓMICOS, SOCIALES Y CULTURALES::::


Durante más de 40 años, Amnistía Internacional ha movilizado a millones de personas de todo el mundo y se ha adaptado para abordar los temas de derechos humanos más acuciantes y actuales. Hoy en día hay muchos más presos de la pobreza que presos de conciencia, y millones de personas soportan la tortura del hambre y la muerte lenta por enfermedades prevenibles.

La membresía de Amnistía Internacional se une a comunidades y activistas locales de todo el mundo en su campaña a favor de los derechos económicos, sociales y culturales. Los derechos humanos son indivisibles: para garantizar la protección de la dignidad humana debemos hacer campaña a fin de asegurar todos los derechos humanos para todas las personas.